La última niebla (fragmentos)

María Luisa Bombal


1.

La muerte me parece una aventura más accesible que la huida.

2.

¡Qué importa que mi cuerpo se marchite si conoció el amor! Y qué importa que los años pasen, todos iguales. Yo tuve una hermosa aventura una vez. Tan solo con un recuerdo se puede soportar una larga vida de tedio.

3.

No me siento capaz de huir. De huir, ¿cómo, a dónde? La muerte me parece una aventura más accesible que la huída. De marir, si, me siento capaz. Es muy posible desear morir porque se ama demasiado la vida.

4.

Hay un ser que no puedo encontrar sin temblar. Lo puedo encontrar hoy, mañana o dentro de diez años. Lo puedo encontrar aquí, al final de una alameda o en la ciudad, al doblar una esquina. Tal vez nunca lo encuentre. No importa; el mundo me parece lleno de posibilidades, en cada minuto hay para mí una espera, cada mundo tiene para mí su emoción.

5.

La amargura de la decepción no me dura sino el espacio de un segundo. Mi amor por "él" es tan grande que está por encima del dolor de la ausencia. Me basta saber que existe, que siente y recuerda en algún rincón del mundo.

6.

Mi amor estaba también, agazapado, detrás de cada uno de mis movimientos, Como antes, extendía, a menudo, los brazas para estrechar a un ser invisible. Me levantaba medio dormida para escribir y, con la pluma en la mano, recordaba, de pronto, que mi amante había muerto.

—¿Cuánto, cuánto tiempo necesitaré para que todos estos reflejos se borren, sean reemplazados por otros refiejos?

A veces, cuando llego a distraerme unos minutos, siento, de repente, que voy a recordar. La sola idea del dolor por venir me aprieta e1 corazón. Y junto mis fuerzas para resistir su embestida pero el dolor llega, y me muerde, y entonces grito, grito despacio para que nadie oiga. Soy una enferma avergonzada de su mal.

¡Oh, no! ¡Yo no puedo olvidar!

Y si llegara a olvidar, ¿cómo haré entonces para vivir?

Extraídos de:

  • Bombal, María Luisa. La última niebla. 2a ed. Santiago: Editorial Nascimento, 1941.